Era el año 2002, cuando Argentina gateaba entre los restos de la crisis. América TV tenía el mejor contenido político del momento. Lanata decía, fumando desde Dia D: "Hay dos Feinmann; uno escribe libros (José Pablo); el otro los quema (Eduardo)".
Después de Hora era el nombre del programa que conducía Daniel Hadad. Los columnistas estrellas eran Antonio Laje y Eduardo Feinmann. En el momento más triste de nuestra vida política, hacían un periodismo extremo, filomenemista. Dolarización y Mano Dura eran las líneas editoriales de la mesa, que siempre de forma provocadora y orgullosa tarareaba la cortina musical: 'Loco', de Turf'.
Ese mismo año se produjo la compra y creación del viejo canal 9. Cambió su nombre a 'Azul TV', aunque se le decía 'Saúl TV' por su orientación claramente favorable al expresidente. Feinmann fue a parar ahí.
Desde entonces, danzó por radio y televisión pasando por La Red, Radio 10, Mitre; C5N y A24. Pero su estrellato se dio en el último tiempo cuando logró arribar a las filas de La Nación. Con un estilo siempre irritable, jactándose de una moral alineada a su peinado, enarboló discursos que hace dos décadas sonaban perturbadores y hoy se gritan desde el sillón presidencial. 'Uno menos', celebraba cada vez que un supuesto delincuente era tiroteado por las fuerzas policiales.
Siempre del mismo lado del mostrador, defendió los discursos del poder real como corresponde: con más ira que comprensión, con más torpeza que rigurosidad, con más brutalidad que investigación.
En los años de la crisis, en medio de un brote de Síndrome Urémico Homolítico, algunas familias denunciaron a la cadena de hamburguesas como portadora de escherichia coli, la bacteria que lo produce. Desde su programa, no tardaron en afirmar que se trataba de una operación, aunque los estudios del Instituto Malbrán confirmaban lo contrario.
A excepción del fútbol y la música, Mc Donalds no suele hacer publicidades con personalidades públicas. Tamaño reconocimiento para un simple presentador.
'Sucia la conciencia, pero claro el porvenir', cantaba Turf cada noche.